Los dos costos que tenés que separar
El primer costo es la inversión publicitaria: lo que se paga a Google para comprar clics. El segundo es la gestión: la estructura, optimización, medición, negativas, anuncios, extensiones y decisiones que convierten esa inversión en algo rentable.
Cuando se mezcla todo en un solo número, la decisión suele salir mal. Una campaña puede “costar poco” y aun así destruir margen si el tráfico no califica. También puede parecer cara y ser excelente si el lead termina cerrando bien. Por eso conviene evaluar presupuesto junto con ticket, conversión y tasa de cierre.